lunes, 2 de marzo de 2009

chocolaTe

Nunca fui una gata golosa, a veces, ni me gusta el chocolate. Ayer preparé mandarinas con chocolate para ti. Y se quedaron en el frigo. Este mediodía me las zampé de postre. Por si tú alguna vez llegas que no sepas que existieron.
Esta noche, antes de mirar la luna, he cogido el tazón de chocolate y he hundido más de 1.500 calorías en él. He deshecho las galletas en el fondo y me lo he comido todo, como si fuese una gata golosa. Por si tú alguna vez llegas que no sepas lo que una vez tuve para ti.
Bajo del tejado, ya no quedan ni mandarinas, ni galletas, ni chocolate, sólo queda mi cuerpo gastando energías en destruir lo que fue tuyo.
Esta gata ya ha acabado con lo que hizo por ti.

No hay comentarios: