sábado, 28 de marzo de 2009
Que no sonrÍe
El hombre que veo todos los días no sonríe. Tiene la boca pequeña. Tiene la sonrisa despedida. Tiene demasiado oscuros los ojos. El hombre que veo todos los días tiene las manos bonitas. Tiene el pecho poderoso. Tiene la fuerza para cambiarlo todo si ha cometido un error. Este hombre, al que veo todos los días, se ha dejado olvidada su mirada en mi nuca.
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