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viernes, 7 de febrero de 2014

lA mUJer que ves no estÁ


La mujer que ves en la fotografía no está, no existe, ni siquiera fue. La mujer que perfila su boca, sus pestañas, su cuello nunca estuvo.

No sé de dónde he sacado a la mujer que habita el espacio de mi cuerpo.
Quiero creer que la construí con la sal del mar y el llanto. Pienso que salió de la tierra, de Gaia, de otras brujas y sabias, pienso, y lo sé.
Intuyo que creció a golpe de amor, que sus cicatrices están repletas de historias que ya ha olvidado.
No sé dónde me encontró la mujer que me devuelve la mirada desde adentro, ni siquiera recuerdo cuánto tiempo llevo buscándola, o si la busqué.
A veces esta mujer se me pierde entre mí misma, otras me destruye, la mayoría de las veces completa la imagen de la fotografía.

miércoles, 25 de febrero de 2009

la Boca que no Besa

La boca que no besa es tan pequeña que apenas puede respirar. Esa boca que encierra el alma dentro de un cuerpo con mil cicatrices, esa boca no deja entrar la vida en los pulmones, esa boca chica niega la vida a un corazón que olvidó latir.
Sé, porque me lo dijo la boca que no besa, que una vez, o dos, y hasta tres, esa boca besó y amó. Y por sus besos debió entrar también el dolor. Y quizás por eso, la boca decidió no besar. No besar. No dolor.
Lo que boca chica no sabe es que si no se besa el dolor no sale, el dolor permanece, y asfixia cada vez más los pulmones, el corazón, el hígado, la aorta, la boca…la garganta que miente, la mirada que huye.
La boca que no besa tampoco respira, tampoco vive.
Boca chica, quisiera morderte cada límite de tus labios, de esos que ni se dibujan en tu piel, hacer tu boca tan grande como tu miedo. Pero no puedo, a mí no me dejas besarte, a mí no quieres besarme. Boca chica, yo daría el lunar de mi labio porque tú aprendieras a besar.

miércoles, 15 de octubre de 2008

la Vida me Come

De nuevo tengo millones de cosas que hacer, más de trescientos asuntos por resolver, un solo pulso, quinientas direcciones, apenas un cerebro, apenas un solo espacio...por fin los minutos pasan rápidos, por fin mi mundo se llena, pero sigo sin dinero, sigo sin empleo, sigo sin amor, sigo, sigo, sigo, es todo lo que hago, seguir, seguir, seguir, y cuanto más sigo más me doy cuenta de lo que dejo atrás de lo que queda por hacer, de las respuestas que no hallo. Aún no sé cuando voy a descansar junto a tu debil pecho, aún no sé cuando me vas a abrazar, aún pretendo agarrar tus cicatrices y fundirme en ellas, pero aún no he llegado.