miércoles, 12 de diciembre de 2018

el Mundo de la naUtica EspacIaL


Que alguien me explique que solo estoy sintiendo un desengaño, que alguien le explique al enfermero que lo que tengo es un mal pasajero. Me siento una mierda de feminista, y mi condición de mujer no me salva. Otra vez llorando por los rincones porque me siento herida, otra vez enarbolando la bandera del “hombre bueno” que quisiera tener a mi lado. Otra vez no queriendo sentir, ni dejarme sentir, luchando contra mi fragilidad, mi vulnerabilidad, mi idiotez. Otra vez machacándome y suicidándome por pura fantasía. Así que me voy al mar, a un mar que esté tan lejos que sea el de mis propios entierros, el mar de la Serenidad, y allí me quedaré. No tengo fuerzas para nadar en el Océano de las Tormentas, ni en de la Crisis, a pesar de ser mi mar Conocido. Puto mar de Vapores con nombres de hombres que me niego a pronunciar.
Voy a sentirme en el mar Frío, el mar de la Fertilidad, el Marginal, porque no consigo que la vida fluya entre mis entrañas. No puedo echarle la culpa a las Serpientes, ni a la Humedad, ni al mar de los Ingenios, ninguno de ellos es el culpable de que haya perdido, sólo una vez me sentí arrastrada entre el Mar Austral y el Oriental, y con Néctar y Lluvias, pude sentir las Olas, pero solo fue un espejismo del Mar de Nubes.
En la luna, en la cara oculta donde no amanece.



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