La sombra de la torre baila con el
poniente. El mar se calma al atardecer. Lleva todo el día agitado,
inquieto, intranquilo, palpitante entre la bruma, no sé qué
contestarle, una vez más estoy sentada frente a él, compartiendo
mis dudas y mis miedos y él va y y viene sin tener respuesta. Se
acerca y se aleja, como un niño que no sabe si pedirme o darme. Yo
miro el azul de su esencia y me enamoro. Dos pasos hacia adelante,
dos hacia atrás, te miro, me pierdo en ti, me quedo ensimismada y tú
haces siempre lo mismo: dos pasos hacia atrás y dos hacia adelante.
Prefiero contarte y sentirte así, prefiero creer que te alejas y te
acercas.
jueves, 27 de diciembre de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario