martes, 4 de mayo de 2010

Entelequia, ubicuidad y violación

Me siento como en una violación oyendo "relájate y disfruta" y es verdad, no me siento nada relajada y no puedo disfrutar de casi nada. He vuelto a mi ansiedad constante, a no dormir, ni sobre tejados, ni en almohadas. Tengo que llegar a la noche agotada para que mis neuronas se paren. Y a la vez eso me agota. Conozco la receta para salir de aquí: el mar y Jimy. Pero esta pócima es sólo momentánea, es sólo el espacio que dura su ubicuidad.
Esta tarde esta gata se va al huerto, recogeré moras y haré mermelada mañana por la mañana. Cualquiera podrá decir que estoy relajada. No es cierto, la ansiedad me ha corrrompido tanto que aún en esa situación no podré disfrutar de ello. Y eso me jode, me jode soberanamente.
Quizás sea una entelequia creer que el mar está dentro de mí. Voy a respirar tan hondo, tan hondo, que cualdo suelte el aire provocaré la marea de mi alma. O quizás provoque que mi alma se aleje de mí. Ya veremos, de momento subo al tejado a respirar, por si me encuentro con el mar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

bueno, la ansiedad no deja de ser energía mal encauzada, pero energía, que como ya sabes ni se crea ni se destruye. Lo malo es que esa energía si acaba aposentándose en nuestro día a día acaba por destruirlo a uno mismo. si un consejo sirve para algo ( y para mi que es mas útil para quien lo suelta que para quien lo recibe)es mejor el espíritu del kamikaze japones y decir la famosa frase de Robespierre cuando recostó su cuello bajo la guillotina "¿ansiedad? a tomar por culo con todo" suerte, salud y republica

Anónimo dijo...

salud y república compañero.