Acabo de leer un texto que dice que no importa en qué momento de la vida te canses, que lo necesario es volver a recomenzar. Recomenzar. Bonito verbo. Jamás lo había oido. No. Hasta ahora he tratado de volver a empezar, de volver a comenzar, desde el lugar en el que estaba, aunque la mayoría de las veces lo he hecho desde un poco más atrás. Lo he hecho con todo el sedimento de lo que llevaba, incluso a veces lo he hecho con más sedimento del que hubiese sido aceptable. Pero lo he intentado. Muchas. Muchas veces. Más de las que mis excasos 50 hilos me permiten. Y ahora al cabo de tantas lunas, y de tantas vidas encuentro la palabra Recomenzar. Y no sé bien lo que significa. Y no sé qué me trae. Quizás no debería de volver a comenzar, sino de abandonar y empezar algo nuevo, algo sin mí, algo ajeno a mí. Pero no puedo. Me ha costado tantas cicatrices llegar a ser esta gata que soy que ya no puedo. Lo siento, debí haberte encontrado en otra vida, en cualquiera de las 4 primeras. Pero ahora sólo puedo hacer: reconstruir, reempezar, resucitar, revertir, re-spirar, re-namorarme ... re también es una nota musical.
Ahora ya no hay tiempo de recomenzar, o precisamente ahora ha llegado ese tiempo. Ya veremos tengo que pensar sobre ello. Sólo una vez. Sólo pensar.
viernes, 5 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario