jueves, 25 de diciembre de 2008

Nadie que no seaS tú

Estoy esperando que me abraces. Y sé que no hay nadie que pueda hacerlo. Estoy esperando despertar con frío y acurrrucarme a tu piel. Y, de momento, no hay nadie para eso. Estoy esperando que me busques entre un montón de gente. Y no es así. Estoy esperando que tú me consueles con tu mirada. Pero no te puedo mirar. Estoy esperando, esperando, esperando, y mientras espero trato de crecer, y trato de imaginar cómo eres, a qué huele tu piel, a qué saben tus sueños. Mientras espero sigo aquí, en mi pequeño bote salvavidas, y no sé cuánto tiempo más tendré que esperar, pero sí sé que el día en que alguien busque mi cuerpo como almohada, me quedaré. Quizás mis pies me hagan huir porque ni mi cuerpo, ni mi alma se sientan agusto en esa cama. Casi seguro que me iré. Una vez más me iré, y también tendré la absurda certeza de que sigo esperando. Esperando volver a tener lo que ya tengo, y tú no me das.

No hay comentarios: