martes, 9 de diciembre de 2008

- d un MinuTo

Hace menos de un minuto que me he despedido de una parte de mí con la que hace mucho que no convivo. Un día recibí la visita de otras gatas con las que compartí otra vida, de la euforia pasé a la alegría, de la alegría a la emoción, de ésta al interior, y en el interior no supe lo que había. He estado mirando, y mirando a esa vida que fui, y no me encuentro. Y aunque el cariño y el amor que tengo por mis dos gatas son inmensos, el miedo y el vacío que he visto en mí es aún mayor. Y no tengo fuerzas para andar por estos tejados sin caerme, así que no iré. No iré a mirar la luna con mis compañeras. Lo siento, no puedo. No obstante prometo mirar las estrellas, y subirme a los tejados, y respirar el aire frío de la mañana...porque sé que esas cosas las hicimos juntas, y esas aún permanecen en mí. Os quiero mucho.

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