domingo, 14 de enero de 2018

eScribo

Escribo para que mis pensamientos no permanezcan, para que fluyan, para que no se queden en mí y se transformen o me transformen. Escribo para olvidar, para dejar pasar, para abandonar lo que siento en el limbo del espacio en blanco. Escribo para ponerme a andar en el laberinto. Escribo para no mirar, para no pausar. Escribo para respirar, para sentir, para llorar cuando no hay motivos, para huír cuando quiero inventarlos. Escribo para engañarme, para ponerme máscaras, para imaginar personajes más auténticos que yo misma. Y lo hago casi sin pensar, sin desearlo, a modo de modo de vida. He estado tanto tiempo engañándome o tanto tiempo ausente que no recuerdo cómo era.

No hay comentarios: