Tengo leishmaniasis visceral, sin duda. Tengo un gusano que me entró por la piel, y se está alojando en el corazón. Ya lo siento subiendo por mi cerebro. Este parásito me ha ocupado el aire, el humor, la tristeza, el placer...y ahora no sé cómo voy a sacarlo de mi vida. 50 inyecciones de indiferencia dicen que es lo que necesito, una por cada uno de mis kilos. Ya está hecho. Mañana mismo empiezo, pero hoy, hoy déjame sentir un poco más como estás invadiendo mis espacios.
(un amigo me dijo que en realidad yo estaba enamorándome, pero no le creí)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario