Hola a todxs!!!
No sé qué tal estáis vosotros, pero yo sigo un poco Zen. Me he pasado unos días en la playa, intentando navegar, pero hacía un frío del carajo, así que en vez de eso me puse a pensar. Y llegué hasta vosotrxs, y encontré una expresión que me ha gustado mucho: compañeros de viaje.
Hasta ahora he conocido a gente en algunos de los viajes que he hecho, y no me refiero a los grandes viajes, que he procurado ir con mis amigos, sino a esos trayectos en autobús, tren o avión que me llevaban de un sitio a otro. Estos no son compañerxs de viajes, sólo son compañerxs de transporte.
A veces cuando me quedaba en alguna parte me hacía colega de tal o de cual persona, ya sabéis, la gente de la tienda de al lado, los compadres del chiringuito…ellos solo son compañeros de un lugar…y con suerte, más o menos, cada año siguen por allí.
Luego están los compañeros que encontré a dos ruedas, con los que nunca hablas pero a los que sigues por kilómetros. Con ellxs repostas, Coca-Cola, comida o cena en común y tira millas. Nunca fui golondrina de bandada.
También tengo esa gente a la que no conoces de nada, pero con la que te toca hacer un trayecto, o dormir en la misma habitación sólo porque sois del mismo sexo…ellos no son compañerxs más que de espacio.
Y claro está: mis amigos, con algunos me iría al fin del mundo, con la mayoría me lo pensaría (es broma…más o menos), pero hasta ahora nunca había tenido compañerxs de viaje, es un concepto que me parece interesante y que he decidido explorar.
Vosotrxs sois para mí la gente que soportó mi mal humor porque no había tomate para desayunar, mi pereza de mediodía, mis neuras por los puentes, los acantilados y las lunas que no crujen.
Con vosotrxs he compartido algunas lágrimas que pesaban en mi mochila, y otras que pesaban en mi hígado. He bebido vino y mirado a las estrellas (dos de las mejores cosas de la vida) a vuestro lado y he aprendido a leer marcas en el suelo.
Con vosotrxs me he hecho cómplice del tiempo, de los lugares a los que ni siquiera sé si llegaré, he aprendido que no hay distancias que nos separan, ni lengua que no podamos entender. Ahora sé que está bien viajar sin pasado.
Bueno, espero no haberos emparanoiado mucho, pero me apetecía compartirlo con vosotrxs, sois los únicxs a los que puedo llamar: compañeros de viaje.
Gracias a todxs.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario