Hola, esta es una entrada para una amiga que nunca suele leer internet. De hecho creo que ella no sabe que existe este blog. Sin embargo ella es mi amiga y quiero acallar mi conciencia, mi puta conciencia.
Ese hombre que hace que tú salgas de tu casa, que te pongas nerviosa esperando su llamada. Ese que yo no entendía qué tiene para conseguir que sonrías al vacío, y que fantasees sobre futuro y viajes compartidos. Ese que tiene nombre y al que no nombraré. Ese también me está haciendo soñar a mí. Ha sido sólo un momento. Y como ha sido sólo un momento no voy a contarte como fue. No hay nada. Creo que él no es para mí, y tengo la sensación de que yo casi no existo para él. Sin embrago, por si algo sucediera, por si los momentos acabasen llenando mi espacio, por si yo no pudiera evitar amarle, te lo cuento. Lo reconozco, te lo cuento para acallar mi conciencia. Él, ahora no me merece la pena y si supiera que mis caricias sobre su piel te hacen daño yo no se las daría. Pero también te digo, que si él pidiera mi piel para tenerla, yo se la daría.
Por si su boca y la mía se vuelven a encontar, y esta vez no es un error.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario