sábado, 1 de noviembre de 2008
lleGo tarde
a la noche de brujas. Esta noche quiero ponerme botas de tacón, pintar mi boca de rojo y dejarme desnudar con la mirada. Seré una bruja. Quiero salir a buscar meleficios que destrocen mi telaraña, quiero estar entre la luna y la tierra, sin embargo intentaré quedarme en casa. Lucharé para que mi ángel se mantenga tranquilo. Pero no es lo que quiero. Desde aquí lo grito. Puto Don Juan, esta noche seré Doña Inés, arderé sola en mi cama mientras dejo de buscar la sombra que me hará volar. Lo intentaré, no prometo nada. Lo único que sé es que si salgo por los tejados será porque estoy huyendo de ti. Me prometí dejar de buscar, me prometí dejarme encontar, se ve que no soy muy fiable en mis promesas.
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1 comentario:
Al final salí. Y volé por los tejados. Pero me porté (relativamente) bien y volví a mi choza en mitad del bosque. Bastó con saber que mis ojos aún siguen hechizando.
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