
Hey! Gata está bajo la gárgola dejando que su alma se empape. Gata está mojada. Está chorreando. Gata llora porque se siente observada. Hoy es la luna quien la mira y la cuestiona y Gata se siente violada. Anoche te pedí que no me leyeras. Anoche te pedí mi intimidad. Anoche pedí recuperar el espacio de mi dolor. Anoche te eché de mi lado. Sé que debió dolerte. Sé que mi sinceridad no evita tu dolor. Dije lo siento. Y lo siento de veras. Pero todavía no te puedo tener junto a mis fantasmas. Gata aún no ha renunciado a la vida contigo. Gata aún no te ha perdido. Necesito espacio para subir a los tejados y quedarame mirando de frente la luna que me viola. Merezco el espacio entre tu sombra y la mía. Reivindico la palabra, la herida, la septima vida que me queda. Aún sigo aquí, junto a la gárgola, decidiendo si quiero dejar de ser gata.

1 comentario:
¿Cómo te observó la luna?¿Desaprobando lo que haces?¿O solo cuestinando alguno de tus actos?
No creo que fuera tan dura la luna contigo, sino tu con ella. Ah que libertad de los perros que solo debemos obediencia a los amos que nos dan de comer y nos acarician para darnos un poco de placer y cariño. Tranquila Gata, aun te quedan más vidas que siete, y mucho menos has agotado 6. Bueno un lametazo y te dejo por ahi de tejado en tejado.
Publicar un comentario