martes, 8 de abril de 2008

de Abajo pá Arriba


Ya es Feria, qué ganas tenía. Hago bien en decir tenía, porque los goterones me calaron anoche. La lluvia iba de abajo pá arriba, rebotaba sobre los adoquines, sobre el albero, sobre los charcos, sobre el fango y los tacones. Luego recordé que a la vera de la manzanilla no llueve. Se aguó mi vaso de cristal ¡qué bueno es tener catavino en la caseta! y jamón, y gambas de las de chupar la cabeza, y amigos que te gritan, te soban y te dicen que echan de menos y que menos mal que viniste. Me gustan esas bombillas desnudas, aunque me molan más vestidas de rojo. Mis pies se olvidan de mi, y pasan de las tiritas, los hinchazones, los pisotones y los zapatos Leticia. Pero lo que más me gusta es la flor de mi pelo, la que siempre se pierde. Hoy es martes de farolillos, en la maestranza torean tres maestros, tengo entradas y no iré, no quiero calarme hasta los huesos. Que mis huesos son de primavera y tienen la costumbre de florecer.

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