viernes, 14 de marzo de 2008
ya no soy Pandora
Noticia importante. Ya no tengo una melena llena de sal. Conil aún tiene el ritmo de mis curvas, pero Yo ya no soy Pandora. Corto lleva velas amarradas a mi trenza, pero Hanoi queda lejos. Bueno, en realidad sí sigo siendo Pandora sólo que ahora no lo parece. Mis rayas siguen recondando la espiral de las corrientes, pero ya no me pierdo en horizontes. No demasiado. No tanto como antes. Dile al Poniente que la luna brilla sobre adoquines grises, y que mis ojos ya no tienen el color de la arena cuando el sol llega tarde. Buena suerte Corto, te regalo la mar. Nos vemos al otro lado del Estrecho. Allí donde se acaba el mundo y no hay hombres que dibujan rayas en el agua. En ese lugar donde los secretos se guardan en cajas de muchos colores.
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