lunes, 24 de marzo de 2008

Jet lag Zahara

Estoy en el curro, recuperando el hilo de lo cotidiano. El Jet lag de Zahara aún está en mí, pero no pasa nada. Siempre digo que no pasa nada. Iván Ferreiro me recuerda que la gente sonríe atontada. Duermo en la luz, amanezco entre pinares y sueño en las olas que no van ni vienen, en los faros que permanecen estáticos, en las nubes que me roban el sol...duermo en el Levante. Tengo mil quinientos granos de arena sobre la piel. Traigo yerba sobre la que amortiguar mis pasos. Traigo horizontes que no se ven desde los aviones y olor a fresa. En el abismo de mis piernas guardo deseo a lluvia, a tiempo, a palabras que no dije, a miradas que se escaparon de dentro.

1 comentario:

Un San Bernando dijo...

(meneando la cabeza) que bonito es ver como las gatas, a veces, dejan de contornear la cola por los tejados de esta ciudad. ¿que gato encontraste?¿uno carnavalero o de almadraba?¿Compartío el atún de zahara? ¡Ay mi gata locuela! Que tornadizo tu corazón que hasta hace poco te obligaba a sentarte en el tejado encerrando lunas y abominando de gatos callejeros. ¿A quien has encontrado chiquilla mía? (buf,buf,...)