miércoles, 15 de abril de 2020

aRte vs IndUstriA CuLTural



Antes de convivir con mi pareja yo tenía un concepto del arte bastante masivo. Digamos que consumía arte masivo, que no es lo mismo que arte para la masa. Me considero bastante elitista en eso. Consumo literatura, teatro, cine, conciertos, fotografías, exposiciones... pero desde que le conozco a él tengo una nueva percepción del arte. Y antes de continuar que quede claro: escribo libros, comparto, siento y respiro en poesía. Para mí el arte es un concepto sumado a la belleza, a la sensibilidad. Y hasta ayer (es un decir) con el acceso o la posibilidad del compartir.
¿Por qué cuento esto? Porque ahora cada día le veo a él sentado frente a su caballete. Estudiando imágenes, leyendo tratados o ensayos, o cuentos que le inspiran y crea una única pieza. No será reproducida por ningún ordenador. Como mucho se fotografiará, se catalogará, y se compartirá en el mundo digital. Hasta ahora sólo él y yo conocemos el proceso de creación. Después al exponerlo (me da igual en una sala o en internet) serán cientos de personas quienes lo miren, pero solo una poseerá la obra de arte. La unicidad. Esta materia, que ocupa un volumen en el espacio, que huele, con su textura y su sonido es, pertenece y forma parte del universo único del propietario. Para todos los demás es un recuerdo. Una imagen en una pantalla.
Hoy que la industria de la cultura dice apoyar el arte yo empiezo a cuestionármelo. Me chirría esa simbiosis que hemos asimilado entre industria y cultura. Jamás renunciaré al acceso al arte, al acceso a la música, a la contemplación del baile, pero sí estoy por empezar a negarme al consumo que me ofrece la industria. Sé que lo que estoy diciendo es absurdo. Estoy a contracorriente del consumo en las redes de arte. Y tendré que pasar por el aro, pero cuando te hablen de arte, de cultura, piensa en la escultura, en la arquitectura, pintura, en todo aquello que ha sido creado como pieza única, irreproducible en su unicidad, generadora de corrientes, de cambios de pensamientos, y no solo en aquello que puede ser reproducido por la industria cultural. 

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