sábado, 15 de septiembre de 2018
DeBerías ver
Deberías ver (como obligación) lo bonita que estoy hoy. Deberías ver cómo mi piel ya tiene color Colombia, y mis ojos han conseguido ese verde marihuana que solo pensar en ti me provoca. Deberías ver lo linda que bajé hoy a la playa, con mi pañuelo anudado, mis vaqueros recortaos, mi camisetita, montando en mi bici, sonriendo casi sin saber. Deberías haberlo visto, pero hace unos días que ya nada de eso te interesa. Ya no me despiertas con un besos por las mañanas, ni me cuentas cuándo te vas a meter en la ducha. Ya no quieres saber lo que mis ojos han mirado, ni buscas lo que hay dentro de mi lengua, ni por debajo de mi ropa. Hace días que nada de mí parece entusiasmarte. No quiero tus excusas. Ya fue. pero ¿sabes qué? Estoy feliz, que no contenta, porque me has devuelto las ganas de sentirme a mí misma, porque puedo pensar en ti sin asfixiarme, sin que el pecho me ahogue, el mundo se acabe o mi cabeza se obsesione. Gracias mi bello ícaro, porque tocaste para dejarme.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario