lunes, 3 de julio de 2017

el eslabón Mas débil #balumba #qualitasauto #weyouseguros

Me echaron del trabajo. Otra vez, esta vez por incapaz, no llegué a los objetivos, los suyos, los que ellos marcaron y yo acepté desde el principio. Solo que ahora todas las consecuencias son para mí. No hubo training (y ya me extrañó porque a la empresa para la que vendía productos complementarios de seguros de automovil, le encanta trabajar en inglés) ni un mensaje de advertencia, ni siquiera uno de "vamos a echar una mano a la nueva", solo fue que se reunieron vieron los datos y no podía seguir jugando en champion.
No dudo en absoluto que la gente que me vio trabajar (no puedo decir que me escucharan cada día) quisieran darme una oportunidad, pero los datos no eran defendibles. Y es verdad, no lo eran.
Pero me pregunto, qué otros parámetros se tomaron. Pienso (y quizás me equivoque) que el volumen de registros no va a ser suficiente, y comprendo que quieras que tus mejores jugadores sean los que peleen la pelota, esos que además te costaría más dinero que a mí echarlos, y que además se les permite un mes malo porque han demosrado que son buenos el resto del tiempo. También es posible, se me ocurre, que haya que apretar un poco a los que se quedan, colgarles una espada de Damocles, un no te quedes en la cola porque serás el primero en salir.
De la conversación de hoy alrededor de una mesa circular me llama la atención dos cosas, la primera que no estaba presente la persona que decidió mi futuro. Y que no hubiera un...nos equivocamos con tu fichaje. El entrenador permanece en el equipo. No le hago responsable a él o a ella, están sobrecargados de trabajo y apenas se podían percatar que la guillotina caía tan rápido. Pero quizás la cabeza de turca que ha rodado no lo hubiese hecho de haber tenido más apoyo por su parte, y digo quizás.
Es solo que esa empresa, que tiene una calidad humana excelente en sus trabajadores, se dejó llevar por los datos. Los de ahora "porque de haberse dado en otra situación, seguramente te quedarías", confuso el mensaje, porque está claro que el nivel de ventas que se les exigió a los demás (los que hoy están indefinidos) fue diferente al mío, entonces, qué les hizo creer que yo era el fichaje estrella, y aún peor, por qué me pagaban lo mínimo si tenían tantas expectativas sobre mí.
En realidad creo que los datos que han importado no son los míos personales, que sí han sumado, sino otros, ajenos a mi voluntad que me han hecho el eslabón más débil. Y lo soy, no lo niego.
Me he vuelto a casa sintiendo que había perdido una oportunidad, una personal, la de seguir adelante en un trabajo que me gusta y que sé hacer. Por supuesto que tengo que mejorar. Como todos, también los que deciden. Al final siento que toda la culpa y la responsabilidad fue enteramente mía, y hubiese sido más fácil, más humano y comprensivo hacer un análisis más global.

No hay comentarios: