Confieso que miré y me hirió tanto lo que vi que no podía soportarlo.
La rabia por fin me dejó llorar.
Antes la tristeza me consumía y me dañaba, me repetía que la "culpa" fue mía por amarte, pero hoy YA me enteré que eres un hijo de puta (si Cela pudo escribirlo yo también).
No me duele que estés con ella, sino que le propongas a ella la vida que era nuestra. Sé que te dije que lo hicieras. Lo hice desde el buen rollo y la corrección cívica que se espera de mi madurez, pero ¿sabes qué? estoy panza arriba. Apenas me llega la dignidad para arañar lo que me queda de nuestro amor, y desangrar así las vidas que quisimos darnos.
No me duele que estés con ella, sino que le propongas a ella la vida que era nuestra. Sé que te dije que lo hicieras. Lo hice desde el buen rollo y la corrección cívica que se espera de mi madurez, pero ¿sabes qué? estoy panza arriba. Apenas me llega la dignidad para arañar lo que me queda de nuestro amor, y desangrar así las vidas que quisimos darnos.
Es posible que yo sea visceral, que no se pueda conmigo, que el planeta no gire hacia la derecha, es posible eso y más. Es posible incluso que yo no quiera amarte. Pero lo que no voy a creer es que no sabías el daño que hacías en mí. Porque eso, eso sé que lo sabes, porque yo te lo dije, y porque tú lo escuchaste.
No besos a la orilla de la cama, ni abrazos, ni miradas. Hoy digo que no quiero más de ti (hoy te borré del facebook).


No hay comentarios:
Publicar un comentario