Me gustaría ser feliz cuando pienso que descansas tu cabeza sobre un vientre plano, pero no es así. Cuando siento el vacío de tu cuerpo sobre el mío yo me destrozo.
Sé que no me amas.
Sé que tu felicidad debería hacer la mía. Pero no es así.
Tu absoluta indiferencia se me clava en no sé qué lugar de mí, ojalá pudiera encontrar ese espacio, ojalá lo sacara de mí. Ojalá tuviera el consuelo de tu felicidad, pero no es así. Sólo puedo decir que no es así.
Ahora me voy a la cama, a nada. Ya no hay sueños. No hay nada. Ni siquiera estás. Ya no estás. Ya no estoy.
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