viernes, 26 de septiembre de 2008

si pensara menos con la cabeza,

menos con el corazón y más con la entrepierna ¿más? Dios, últimamente casi todas mis neuronas (y siendo mujer tengo más de una) se centran en ella. Pero está bien. Me gusta cuando uno me huye y el otro me abraza, aunque ambos se escondan uno en la explosión, el otro en la implosión.
Me gusta. Me siento bien. Por primera vez desde hace tiempo empiezo a controlar cosas, pensamientos, entrañas... Bien...el agua vuelve a mi boca, a mi cueva.
Y el corazón no dejaba de latir para que el cerebro pudiera seguir mándándole qué palabras tenia que decir.

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