La gente deberíamos ser más honestos y brindar por las mentiras que nos contamos, a nosotros y los otros. Así que te voy a contar mi mentira, para brindar por ella, pero antes voy a decir que todo esto es pura mentira, lo que no sé es dónde empezó.
Yo que te deseo en mi cama cada noche y en mi vida cada mañana confieso que te mentí, en el sentido de que no eres el único. Pero no pasa nada, porque yo ni siquiera soy, ni la única, ni entre las quince primeras, así que no te hiero porque no soy para ti.
Conocí a un tipo (hace dos años) que aún me desea, que me busca de vez en cuando, capaz de esconderse conmigo en un hotel, hacerme sentir que en el mundo solo existimos los dos. A ninguno le sirve nada más.No es sexo, ni es lujuria, y ni el sexo es tan bueno con el otro ni el amor es lo que nos une. Somos y desde ese lugar es que estamos "atados" como la válvula del otro. Él sabe que quiero viajar, despertarme y dejar que me cuides y ni siquiera piensa que eres afortunado, de hecho, a él le resbala, es sólo que yo para exculparme y no vivir en la mentira le conté que te "amaba", como si de verdad te amase o pudiera saber lo que es el amor. Y ahí viene mi brindis por las mentiras que te conté, porque no hay nada que me haga sentir lo que digo sentir, así que bendita mentira.
Él llega mañana, y no me planteo que fueras tú, porque tú ya me dijiste que no querías estar. y creer en mis mentiras me ofusca, pero estoy muy cansada, con mucha necesidad de lo intimo, lo piel, lo auténtico, y con él no soy así, o sí, o yo que sé, también lo soy, Da igual. Mañana voy a buscarlo al aeropuerto a dejar que las mentiras sean fáciles, y brindar por ellas.
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