domingo, 29 de julio de 2018

la Niña hEriDa

Como otras veces al sentarme frente al teclado hoy me siento triste, desilusionada, y no ha habido un motivo concreto, algo que haya provocado esta situación o sí...quizás han sido un cúmulo de pequeñas cosas. ¡Ay, las pequeñas cosas, esas que nos hacen mantenernos en el equilibrio! Un equilibrio que no tiene porqué tener un talante positivo o negativo, ese neutral, que ante cualquier hecho irrelevante, como que ese chico que te guste no te envíe un mensaje, se transforme en tristeza.
Me agota ser adulta. Me cansa mucho tratar de ser empática, comprensiva, no tener ataques de ego, sentir rabia porque no formo parte de tu pensamiento, no quiero entender, quiero que sepas que soy la niña herida.
Mientras todo esto pasa, y yo lo achaco a tu rechazo, tú estás en otra. Ni siquiera sabes que provocas esto en mí. Y ahora que lo pienso, ¿eres tú quien lo provoca? ¿Acaso no hay millones de cosas excitantes en el verano, no hay sabores, personas, libros y cine que desborda emociones, por qué tengo que centrarme en tu respiración? No, definitivamente el hueco de tu ombligo no es el agujero negro por el que caeré. Así que hasta aquí llegan estas líneas. Me voy a la ducha.

No hay comentarios: