En la radio sonaba Louis
Amstrong, estaba casi segura que era A kiss to build a dream on. Se
quitó los pantalones, o mejor los dejó caer, y sus piernas quedaron
al aire, luego su tanga se deslizó entre los muslos y quedó por
completo desnuda de cintura para abajo. Ana estaba recién depilada,
con olor a cera caliente aún entre sus muslos. Metió el pie en la
bañera, y sintió que el mundo podía ser suyo. Levantó los brazos
y se quitó la camiseta que había llevado durante el día,
desabrochó el sujetador y quedó libre.
A kiss to build a dream on

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