jueves, 18 de noviembre de 2010

saTélite de tU omBligo

el lunar satélite de tu ombligo no deja de girar en mi cabeza.

Tiempo después:

El lunar satélite de tu ombligo se mantiene equidistante. Sólo de vez en cuando, mientras tu universo respira, se acerca a mi constelación.
Miro tu piel, que se dibuja como un plano del infinito; trato de leer el camino que me lleve hasta el abismo, y lo único que encuentro son señales que me recuerdan mi propio mapa.
Superpongo ambos chacras, como para formar una mitad que sea todo. No puedo. El rubor puede más que mi deseo. Y palpito hacia adentro, como la inclusión de tus pezones, y me rozo a mí misma creando fiebre entre ambos.

La conciencia de tu cuerpo abarca más…se expande.
Tu pecho, tus hombros, tus brazos, ese culo que pareció surgir de la nada atraen la composición natural de mi piel. Relamo tus axilas para saber a qué sabe tu olor.

El espacio vacío entre mis pezones se llena con tu recuerdo, con la humedad, con el azul de tus ojos, con la oscuridad en la que me refugio cuando el deseo no me deja más opciones.

El hueco que hay entre mis piernas necesita de tu cuerpo al completo, el hueco que está entre mi corteza craneal y mi cerebro necesita volver a acariciar tu alma, y dejar que tu cuerpo acaricie mis entrañas.
Quiero comprender cada uno de tus ritmos, de tus besos, de tus caricias, quiero comprenderlos para no dudar de esta fantasía.

Esta noche, me refugio en esta especie de sueño de la conciencia con la que evoco el lunar satélite de tu ombligo.

;) (sin comentarios)

1 comentario:

Ricardo Guadalupe dijo...

Un lunar cerca del ombligo es algo tan tangible que puede hacer olvidar todo lo demás. Es el punto de partida por el que empezar a conocer el otro cuerpo. Sin la conquista de ese lunar, es inútil pretender poseer el resto del cuerpo. Es la puerta, la ventana o el pozo. Es la diferencia entre un cuerpo y otro. Es..., es el secreto mejor guardado.

Unos miran los ojos..., yo miro los ombligos.

Me alegró tu visita a mi blog.
Es posible que visite tu ciudad. Si es así te avisaré.

Un abrazo,
Ricardo