Estuve en el río, sobre las maderas que flotan, disfrutando de esa sensación. Cuando el barco grande montaba olas y la superficie del río se movía yo me sentía bien, recordaba esa inestabilidad que forma mi equilibrio. Era poniente, y el sol buscaba su almohada.
Me gusta esa sensación, me recuerda al mar. He encontrado el lugar en el que balancear mi alma.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario