viernes, 18 de julio de 2008
Ya NO +
Ya no tendré que preocuparme más por defender mi dignidad en el trabajo. Sencillamente se ha acabado. No mi dignidad que ha estado cerca del límite de lo permisible, sino el curro. Directamente me han echado. Me han dejado con mi hambre, mi libertad, mi cabeza a medio agachar y mi miedo intacto. De nuevo estoy mirando la luna, decididendo en qué lugar quiero vivir. De nuevo me escapo a las estrellas creyendo que aún tengo algo por decidir. Aún no sé, pero de momento está bien estar sola. Aún es estimulante saber que puedo empezar porque nada tengo, nada llevo y nada debo. Lo único que lamento es el esfuerzo baldío en un tiempo que no regresará, que nadie ha sabido valorar y que sólo mi piel, y mi labio repleto de estrés, parece que han notado.
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